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sábado, diciembre 01, 2007

“De la música, su encanto”


"...basta de pedir, basta de pedir perdón,
si siempre lo volverás hacer,
ya no quiero más, ya no quiero más sufrir,
me engañaste, que se puede hacer.
Una carta me llegó, un viernes por la noche,
en ella me decías que estás arrepentido,
Que te perdone, que te perdone Dios,
porque yo, yo no te perdono..."

Rossy War, cantautora peruana de música tropical.


Recordando un poco la historia musical peruana escribiré que durante los años 50 hasta, los 70 aproximadamente, Lima presentó los mejores exponentes del Vals Criollo, los escenarios de los mejores centros culturales limeños se llenaron para escuchar la música criolla, que si bien, el vals proviene de Europa y se propagó por todo América, éste mismo género musical obtuvo su propia personalidad y reconocimiento internacional.

La música criolla concentró los mejores talentos, el sentimiento indómito en letras que estampaban la identidad cultural de una Lima de antaño, un estilo distinguido propio de su expresión musical. Este legado nos otorgó Felipe Pinglo Alva, entre las composiciones más difundidas están "El Plebeyo", "El Huerto de mi Amada", "Mendicidad", "Sueños de Opio", "El Canillita", "Pobre Obrerita", "Pasión y Odio", entre otras más destacándose en voces como Lucha Reyes, Chabuca Granda, Luís Abanto Morales.

Pero en 1968 el Perú pasa a un gobierno dictatorial y socialista con el auto mandato de Velasco Alvarado quien realiza un golpe de Estado al gobierno del Presidente Fernando Belaunde Ferry (AC) siendo los provincianos quienes emigran a Lima en busca de una oportunidad de desarrollo, debido a que la producción agraria prácticamente había desaparecido. Es una Lima afrancesada, elitista, que avanzaba al compás de la clase empresarial, quienes luchaban contra la dictadura de Velasco. Es entonces como el provinciano es flagelado por la exclusión social.

En medio de estos conflictos etnoculturales el provinciano es motivado a seguir sus propia identidad cognitiva e impone su nuevo género musical, un ritmo autóctono, en una Lima aún señorial, esta música proveniente del nororiente, naciendo una explosión rítmica, mezcla del pasillo y cumbia, al que se le denominó música tropical, pronto centros masivos de concentración regional estarían lleno de pintas multicolores que fueron cubriendo a la sobria ciudad.

La música tropical causo un éxito rotundo en la voz de Chacalón, quien triunfa con su tema “El provinciano” llenando los ambientes más populares de la capital. Es como tras el vals nace la música tropical.

La tierra del oro y la canela, añorada esta vez no sólo por inmigrantes conquistadores, internacionales, sino también por el peruano provinciano, que trabajaron en la explotación de yacimientos mineros y petrolíferos, que se encontraban en su mejor momento. Más tarde surgió el éxito: “La danza del petrolero” y Muchachita del oriente” en voces del grupo Los Mirlos. Es importante destacar que esta tendencia vernacular de la música tropical andina ya existía en el interior del país, con propios cantautores de cada pueblo, pero que triunfaron en la capital, en la nueva Lima pluricultural de los años 80.
La capital nunca ha terminado de aceptar a los inmigrantes regionales, pero la música tropical triunfó gracias a los provincianos de la época y sus mejores compositores han alcanzado el éxito a nivel nacional como internacionalmente, no solo por su ritmo y utilización de instrumentos de percusión de mano, guitarra eléctrica, acordeón y timbales, sino porque su baile recoge exóticos movimientos y pasos bailabes provenientes del oriente amazónico.

La aceptación de la audiencia continuó para el grupo Los Mirlos con su tema “Dile que anoche estuviste conmigo” “Paloma ajena”, al que le siguió el grupo Los Destellos con su tema “Traicionera”, entre otros temas más.

Unos años más tarde, al cierre del milenio, el grupo Agua Marina, sigue los pasos de la historia tropical andina y triunfa con su éxito “Tu amor fue una mentira” siempre con influencia de la música del nororiente peruano.
Ese mismo año Rossy War, destacó por innovar con la Tecno-cumbia, un ritmo que acopla instrumentos andinos con arreglos electrónicos y triunfa en escenarios nacionales como en el exterior con su tema “Que te perdone Dios”, siendo también un éxito rotundo posicionándose como disco del año 2000 en Lima.

Esta tendencia rítmica de Tecnocumbia le siguieron importantes cantautoras como Ada, Ruth Karina etc. La música tropical se posesionó como nuevo género musical de bandera en todo Latinoamérica, es conocido y bailado no sólo en Perú sino en mercados europeos como Francia, Bélgica, Londres e Italia donde no es nada difícil encontrar música tropical peruana en alguna discoteca o bar de ingreso a nacionales europeos.

domingo, abril 15, 2007


La casa natal

Desde hace 472 años Lima florece a orillas de las aguas frías del Océano Pacifico, despertando majestuosidad en la capital inca, colonizada, criolla, chola, mestiza, andina, pluricultural.

Capital de tapadas, exóticas limeñas, corridas de toros, peleas de gallos, turrón de doña pepa, tierra del pisco, la flor de la canela, mazamorra morada, picarones, anticuchos, pollo a la brasa, ceviche, talentos , tantos como García Zarate que el sentir de su guitarra acompaña al provinciano limeño, a tantos que hacen memoria de sus raíces, porque limeños o no, todos somos peruanos.
Tenemos una misma historia, nuestra evolución se inicia en una Lima conquistada por españoles, La Ciudad de los Reyes , denominada así por Francisco Pizarro el 18 de enero de 1935 .
La elegancia y gala limeña hace que sea también distinguida con nombres como “La perla del Pacifico”,“La tres veces coronada villa”, “La ciudad jardín”, entre otras distinciones.
Lima antes de la llegada de Pizarro fue controlada económicamente por el Curaca Taulichusco señor del valle y su residencia quedaba justamente donde hoy es Palacio de Gobierno, desde ahí vigiló las mayores obras hidráulicas levantadas en el Perú y que abastecía con agua a zonas de cultivo desde el río Rímac hasta los acantilados de hoy la Costa Verde.

De esta manera no sólo se cambio nuestra estructura política y administrativa sino también adquirimos costumbres urbanas y religiosas que pronto fueron calando a fondo en la cultura del hombre andino.
Por nuestra casa natal pasaron culturas como los Lima, Chavín, Aymará, Wari, Muchik y otros dejaron constancia de su presencia en sus construcciones. Tenemos también legados en distritos de Miraflores, San Isidro, Pueblo Libre y Chorrillos, y forman parte de nuestro patrimonio cultural , Huallamarca, Pucllana, Mateo Salado, Maranga y Armatambo, que pese al paso del tiempo mantienen su origen.

El valle del de Cieneguilla al este del Rímac, donde está ubicada la capital, era uno de los parajes más hermosos de la costa con un total de veintidós pueblos, cuatro tambos, dos pesquerías en el Callao y Chorrillos, así como dos fortalezas enclavadas al norte y al sur de Lima, Kolliqe y Atoqkunka. También se pueden encontrar nuestros antepasados en Lurín y Pachacámac al sur y en Huaycán Lima, casi todas ellas con alto contenido religioso pues servían como centro de adoración a sus dioses.
Se calcula que habitaron unas cincuenta mil personas dispersos por toda la comarca, estos grupos de pobladores ocupaban, aparte del valle del Rímac, los valles de Lurín y Chillón.

Pero los cronistas relatan también que los españoles llegaron con dos médicos graduados en universidades de Europa fueron ellos quienes acompañaron a Almagro, uno de apellido Marín (1533), otro llamado Hernando Enríquez (1536).

Desde los primeros años de la Colonia el intercambio cultural era amplio entre peruanos maestros, alumnos y las principales universidades de Francia, España e Italia registrándose médicos de origen y formación francesa que desde entonces ejercieron notable influencia.

Pero un nuevo sismo cultural sacudió nuestro país en el Siglo de las Luces, donde el Perú se convirtió para Francia en la atracción del prestigio intelectual e ideológico renovador de la cultura francesa.
En las páginas del Mercurio (1791-1794) se destacan sus redactores era visible el decoro e inquietudes cartesianas de José Hipólito Unanue (1758-1833), quién rebasó el culto a las letras hacia el campo de la ciencia médica.
Los índices de la revista registran multitud de autores franceses, como lo revela el profesor Jean Pierre Clément de la Universidad de Poitiers. Años antes, Pedro Peralta y Barnuevo (1670-1748), sabio sedentario y barroco, logró dominar la lengua francesa hasta verificar erudición severa y abarcó ciencias físicas, naturales y médicas, con acopio abundante de bibliografía enciclopédica.
Viajeros como Amedeé Frezier y Louis Feuillée sembraron la semilla del cultivo de las letras en ciencias de una Francia moderna pero las obras francesas fueron prohibidas por significar peligrosas para la estabilidad de la colonia española.
Sin embargo el intelectual peruano de la época Pablo de Olavide (1725-1803), llegó a poseer desde sus años juveniles ejemplares clandestinos de obras francesas y más tarde en España tradujo buena parte del teatro clásico francés.
El surrealismo francés destacó en el país con autores como Xavier Abril. (1905-1990), Cesar Vallejo (1893-1938), Jose Carlos Mareátegui (1894-1930)
De esta manera la arquitectura y estilo de la epoca se vieron influenciadas como se distingue aún en casonas limeñas de la Colmena, la Plaza Francia, la Casa Goyoneche o Rada, el Cine Paris, el Palais Concert edificio Art Noveau (donde se reunía la antigua aristocracia de Lima), el famoso Palacio Frances,la casa Barranco, el Palacio de Torre Tagle, entre otras que simbolizan el esplendor y el boato de vida virreinal.
En 1926 el Presidente Augusto B. Leguía encargó al arquitecto francés Jean Claude Antoine Sahut Laurent el diseño del nuevo Palacio de Gobierno siguiendo con el estilo frances de la época.



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